
Ocúpate de tu Salvación con Temor y Temblor
La salvación es una obra gloriosa de Dios en la vida del creyente.
Dios mismo produce en nosotros el deseo de obedecerle y la capacidad para hacerlo.
Por eso somos llamados a vivir con reverencia, responsabilidad y dependencia de su gracia.
Ocuparnos en nuestra salvación significa permitir que Dios continúe su obra en nosotros hasta que nuestra vida refleje plenamente a Cristo.





